El ámbito de la discapacidad cree un coste adicional de entre el 30% y el 40% gracias a Covid y pide financiación permanente



MADRID, 22 de febrero (EUROPA PRESS) –

Plena Inclusión estimó que las entidades del campo de la discapacidad tienen un coste agregada de entre un 30 y un 40% mucho más de lo común por las secuelas del coronavirus.

“Ahora nos cuesta sostener nuestras entidades entre un 30 y un 40 por ciento mucho más. Si no se aumentan las ayudas en una proporción afín, es posible que tengamos adversidades con la sostenibilidad de algunos de nuestros centros”, ha dicho el vicepresidente de Plena Inclusión, Juan Pérez .

El vicepresidente del instituto dijo este lunes a lo largo de su discurso ante la Comisión del Congreso de Derechos Sociales y Política Global de Discapacidad, donde notificó sobre los desafíos que enfrenta la atención global a la gente con discapacidad intelectual y del avance y sus familias.

En concreto, Pérez se refirió al “sobreesfuerzo” que tuvieron que realizar, especialmente al inicio de la pandemia, con la adquisición de insumos médicos como equipos de protección personal (EPP), máscaras o guantes. “En ningún caso queremos que nos pase algo que sea una tragedia, o que los elementos que nos lleguen se destinen a estructuras y no a financiar proyectos”, advirtió.

Para esto pidió una financiación “estable” y que los sistemas de subvenciones “se puedan consolidar como derechos de la gente”. “Hace bastante que solicitamos una mejor financiación, que es precisa”, ha dicho.

“Si charlamos de reconstrucción, asimismo debemos ser parte de esa reconstrucción, por el hecho de que si no es muy difícil continuar adelante. Los fondos europeos nos parecen indispensables”, añadió Pérez.

400 MUERTOS EN RESIDENCIAS

En lo que se refiere a las pérdidas humanas, el vicepresidente de Plena Inclusión lamentó las muertes por el Covid-19 de más de 400 personas con discapacidad en centros residenciales, cifra que, en sus palabras, “podría ampliarse porque hubo muertes de personas que conviven con sus familias. “

En este punto, recordó que en la primera ola de la pandemia padecieron “un auténtico drama”, puesto que, además de las mucho más de 400 muertes en sus servicios residenciales, padecieron “insultos y persecuciones” por parte de sus familiares en el momento en que se llevaron paseos terapéuticos; El trabajo pierde; aumento de los problemas de salud mental y del accionar; o soledad.

Ante esta situación, Pérez resaltó la necesidad de un plan de choque de apoyo en tanto que las entidades del ámbito de la discapacidad están haciendo “esfuerzos” para abordar la crisis del coronavirus. “Ante las dificultades, valorar el gran comportamiento de nuestras residencias y departamentos protegidos que han dado un caso de muestra de valentía”, dijo.



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