El crecimiento empobrecedor en América latina >> Eco Americano >> Blogs EL PAÍS


los Economía de México había crecido a una media anual del 1,8% en 2013 y 2014, un nivel austero para lo que debería aspirar un país en desarrollo, pero lo mucho más sorprendente el mes pasado de julio fue saber que había incrementado en esos años. asimismo la pobreza, según datos oficiales. datos, del 45,5% al ​​46,2%. El PIB creció, no mucho, pero lo fue, y hasta entonces unos dos millones de mexicanos se hundían en la miseria. Lo que le pasa a México es algo parecido a eso que sufrió toda América Latina en la década de los noventa, cuando fracasó la teoría del derrame de riqueza, pero también a eso que le está pasando a varios países de la región en esta nueva temporada de crecimiento económico mediocre, después de la buena fortuna. de altos costos de las materias primas y fuertes entradas de capital.

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El incremento de la pobreza depende de 2 causantes, según el docente Nora Lustig, de la Facultad de Tulane. Uno es cuánto medra la riqueza en una economía y el otro es cómo se distribuye. Otros economistas como José Gabriel Palma, de Oxford, creen que en una sociedad desigual de capital medios como la de América Latina, la pobreza depende de la distribución.

Pero observemos: en el caso de México ha crecido poco y el coeficiente de Gini de desigualdad se ha mantenido permanente en los últimos años, en 48,1 (contra 41,1 en Estados Unidos). ¿Por qué razón la economía de México no se está expandiendo mucho más? Ciertos economistas aguardaban que lo hiciese desde el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que es de hace 20 años, o que las reformas económicas del gobierno de Enrique Peña Nieto, a partir de 2012, estimularían la inversión y la eficacia. Pero a otros economistas les gusta Jaime Ros, profesor de la Facultad Nacional Autónoma de México (UNAM), advierte que su país no está medrando lo bastante pues colecta pocos impuestos y por ende tiene poco dinero para invertir en infraestructura y gasto popular, lo que a su vez disminuye la desigualdad. También critican el hecho de que sus políticas fiscal, monetaria y cambiaria no suelen desempeñar un papel contracíclico y no impulsan el desarrollo. Ros también censura las fallas regulatorias.

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La Villa 31, uno de los principales barrios marginales de Buenos Aires / EFE

México tampoco ha achicado la desigualdad en este siglo, a diferencia de países donde los gobiernos de izquierda han aprovechado la fortuna de las materias primas para hacer cumplir los incrementos del salario mínimo y fomentar la negociación colectiva entre empleadores y sindicatos. Sus ingresos fiscales en relación al PIB representan solo el 19,5% del PIB, bajo el promedio latinoamericano (23,6%) y del de los países ricos del Organización para la Cooperación y el Avance Económicos (OCDE, 40,5%). Tasas bajas, altos niveles de deducciones y exenciones y alta evasión fiscal explican el bajo peso del impuesto a la renta en América Latina, el que más redistribuye.

El desarrollo mexicano también se ha concentrado en campos que desarrollan más capital que empleo, según George Grey Molina, Economista Jefe del Programa de las Naciones Unidas para el Avance (PNUD) para América Latina. Trabajar con protección popular y derechos laborales reduce la pobreza. Por otra parte, las inversiones en maquinaria y campos intensivos en materias primas, como la industria pesada o la energía, tienen la posibilidad de tener un encontronazo en el empleo, pero en unos pocos años. A corto plazo no hay derrame. El fenómeno en México se asemeja al “modelo de crecimiento”. empobrecedor”El descrito por Joseph Stiglitz en América Latina en la década de los noventa.

Asimismo hay situaciones de países donde el número de pobres apenas ha disminuido pese al prominente desarrollo del PIB. En Costa Rica, la pobreza cayó del 18,9% al 17,7% entre 2019 y 2013 más allá de que la economía se expandió a un 4,5% anual. En República Dominicana cayó del 41,1% al 40,7% durante el mismo período, mientras que el PIB medró un 4,6% anual. Panamá redujo la pobreza de 26,4% a 23,2%, pero la actividad económica aumentó a 8,3% anual. En estos tres países, la desigualdad se redujo sutilmente y hasta escenarios aún superiores de 49,2, 47,1 y 51,7 del coeficiente de Gini.

Otros países han experimentado un incremento de la pobreza a lo largo de años de crecimiento, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Honduras medró al 3,7% en 2010, pero la proporción de pobres aumentó del 67,5% al ​​69,2%. Allí, el GIni medró a 53,4. Antes de su de hoy recesión económica, Venezuela medró un 3,7% anual entre 2011 y 2013, pero la pobreza aumentó del 27,8% al 32,1%. En este caso, la alta inflación enseña el fenómeno del desarrollo. empobrecedor más de forma fácil que en otros países con costos parcialmente equilibrados. Lo mismo sucedió en Argentina, que creció 1,5% entre 2012 y 2015, pero la pobreza pasó de 18,2% a 21,8%, según el sindicato de trabajadores del Centro de Estadística. No fue bastante que la desigualdad cayera a 42,3 entre 2011 y 2013.

Los países de América del Sur, que crecieron mucho más veloz que México a inicios del siglo XXI, ahora experimentan una desaceleración más fuerte y esto podría tener un mayor encontronazo en la reducción del empleo y los salarios reales. En América del Sur, el pasado derrame bonanza de materias primas el planeta del trabajo había sido mayor por el hecho de que la entrada de divisas había estimulado el sector de los servicios, mucho más empleador que el sector industrial. Ahora habrá que ver qué sucede con los 30 millones de latinos que forman parte a la clase vulnerable, según el cálculo de Gray Molina. Están en el limbo entre la clase media y la pobreza, pero pueden caer en la miseria pues carecen de protección social, recursos (tierra, inmuebles, ahorros) o una aceptable integración al mercado laboral.

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