El cliente ya es digital: ahora es el momento de las pymes | Radar PYME | Tecnología


A veces los argumentos también son la realidad; pocos más seguros, en estos meses de pandemia, que el de ‘renovarse o morir’. En un entorno completamente transformado por el coronavirus, muchas empresas vieron estranguladas sus oportunidades de negocio la primavera pasada, y ahora intentan avanzar en un entorno muy complejo, marcado por la digitalización, las restricciones de movilidad y el teletrabajo. Y en España decir empresas es casi sinónimo de decir pymes: representan el 99,84% del tejido empresarial y el 65,36% del empleo, según datos de agosto del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

El reto de la digitalización se centró en el primer encuentro de Radar Pyme, una iniciativa de EL PAÍS Retina, en colaboración con Banco Santander, para explorar los retos a los que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas en el nuevo contexto económico y social. La digitalización, más allá de las grandes empresas, lleva años siendo un debate sobre la mesa, pero en los últimos meses, debido a la pandemia, se ha producido un cambio fundamental: los clientes ya se han digitalizado. Ahora es el turno de las pymes, de las pequeñas empresas industriales al bar. ¿Pero por dónde empezar?

Primeros pasos

Comercio electrónico, tecnologías nube, CRM, teletrabajo … algunos de estos términos pueden infundir cierto respeto en el propietario de la pequeña empresa, pero la digitalización en realidad comienza con pequeños pasos, y con un pilar que toda pyme tiene en mente: lo que importa es el cliente, no la digitalización en sí. Por ello, explicó Fuencisla Clemares, directora general de Google para España y Portugal, el camino es muy diferente para las empresas B2C (Business to Consumer, que atienden directamente al consumidor) frente a las empresas B2B (Empresa a empresa).

En este último caso, subrayó Clemares, “la transformación de la fuerza de ventas es fundamental, para que, gracias a la digitalización, pueda realizar más actividades de valor agregado y dejar la tecnología más simple y ordinaria a la tecnología”. Y en el caso de las empresas B2C, “la visibilidad es determinante, porque si no eres visible en el mundo digital, simplemente no existes. Muchas personas deciden si van a una cafetería haciendo una búsqueda en Google. ¿Estás en las plataformas donde está la gente? ¿Es una presencia óptima y actualizada? “

Esto no implica necesariamente que todas las empresas deban tener un sitio web y vender online: su deber es simplemente conocer todas las posibilidades -las redes sociales pueden ser muy interesantes- y decidir en función de lo que pueden aportar al negocio.

La “digitalización” es un concepto muy amplio y las posibilidades varían considerablemente según la historia del caso de las PYME. Clemares llamó la atención sobre cómo los datos, incluso de las pymes, pueden ayudar a tomar buenas decisiones comerciales, como rutas logísticas o estrategias de precios. Luis Colorado, Responsable de Banca Digital de Santander España, destacó la importancia de las plataformas de pago para quienes deciden vender online. Por su parte, Enrique Polo de Lara, Senior VP y director general para España y Portugal de la multinacional de software Salesforce, destacó las posibilidades de las aplicaciones CRM frente al modelo clásico, en el que la gestión de clientes está a la vanguardia de la cabeza o anotada en un pequeño cuaderno.

Tecnologías en nube Son una herramienta tecnológica fundamental para dar estos saltos de calidad, de forma rápida y sin necesidad de grandes inversiones. La ‘nube’ es otro concepto que tiende a ceder respecto a las pymes menos digitalizadas, pero Polo de Lara destacó su facilidad de uso: “Trabajar en la ‘nube’ es tan fácil para las pymes como estar en las redes sociales y les permite para acceder a una serie de posibilidades que antes eran exclusivas de las grandes empresas ”, aseguró.

La guinda del pastel es la transformación de la cultura corporativa para aprovechar al máximo las posibilidades de la digitalización, es decir, conseguir que la tecnología suponga una mejora en la forma de trabajar, aumentando la eficiencia. Para conseguirlo, también es necesario el factor humano, una serie de competencias digitales en los profesionales que en muchos casos deben ser adquiridas y que también requieren actualizaciones frecuentes. La formación en digitalización es un tema destacado en España, dijo Clemares, pero “la capacidad de aprendizaje y reciclaje de la mayoría de los profesionales es asombrosa”.

La situación está cambiando rápidamente y no solo en el ámbito profesional. Como señaló Colorado, la solidez de la infraestructura de telecomunicaciones en España, demostrada la primavera pasada, y el aprendizaje de la población – “ahora las abuelas hablan con los nietos por FaceTime” – nos permite ser optimistas sobre la digitalización, a corto plazo. más pymes. “El país no se puede digitalizar sin sus pequeñas y medianas empresas. Es hora de perder el miedo y pensar en grande “, dijo.



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