Primera denuncia de la Fiscalía por insultos racistas en el fútbol


UNA corte de Cornellà de Llobregat (Barcelona) investiga una denuncia pionera de la Fiscalía de Barcelona contra dos aficionados del RCD Espanyol Para el Insultos racistas al jugador negro de la Atlético de Bilbao Iñaki Williams, en un partido de fútbol disputado el pasado mes de enero.

La denuncia, la primera que Fiscalía de Delitos de Odio desde Barcelona presenta por insultos racistas en las gradas de un partido de fútbol, ​​acusa a dos aficionados del Espanyol de delitos contra los derechos fundamentales y las libertades públicas y ya ha sido admitido a tratamiento por el juzgado de instrucción número 2 de Cornellà (Barcelona).

La investigación se inició a raíz de la denuncia interpuesta por la Liga Nacional de Fútbol ante la Fiscalía de Barcelona, ​​en la que relató los insultos racistas realizados cuando el jugador Iñaki Williams fue sustituido por el césped y recibido por un sector de la grada del Espanyol. “Gritos de desprecio hacia su persona, con la indudable intención de humillarlo y lesionar su dignidad por motivos racistas”, dice el Ministerio Público.

Autores identificados

En concreto, la denuncia, la Gradas españolas despidió al jugador al gritar “uh, uh, uh, uh”, una onomatopeya que reproduce los sonidos que hacen los monos y que, según la Fiscalía, “fue pronunciada en varias ocasiones por grupos de aficionados de diferentes países para socavar la dignidad”. de futbolistas negros “.

El fiscal ha encargado una investigación Mossos d’Esquadra, que han logrado identificar a los autores de los insultos tras revisar las imágenes de las cámaras de seguridad y gracias a la información facilitada por el RCD Espanyol sobre los títulos de las ciudades de donde procedían los gritos.

Las investigaciones policiales permitieron identificar tres seguidores presuntamente vinculado a insultos racistas, uno de ellos menor. Los dos adultos identificados fueron citados como sospechosos ante los Mossos d’Esquadra: uno de ellos, la JCMA, ​​hizo uso del derecho a no declarar y el otro, KBG, no acudió a la comisaría.

El fiscal sostiene en su denuncia que los insultos pueden constituir un delito contra los derechos fundamentales y las libertades públicas, reconocida en la Constitución, en su forma de lesionar la dignidad de las personas por motivos de discriminación vinculados a la nación o al origen nacional.

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