peligroso pero aceptable con una capacidad del 30%


Bares y restaurantes están sufriendo el restricciones para hacer frente a la pandemia de coronavirus, vistos como posibles lugares infección. UNA investigación hecho a lo grande Ciudad de los Estados Unidos a través de un modelo matemático El uso de datos registrados por una aplicación en los teléfonos móviles de los participantes del estudio concluye que, la apertura de bares y restaurantes desencadenaría el contagio del Covid-19 pero al mismo tiempo te vas El riesgo de reabrir estos locales con un 30% de capacidad es aceptable. En este sentido, señala que reducir la capacidad también reduciría el número de infecciones, que sin embargo seguirían ocurriendo.

los estudio, publicado en la revista Nature, señala opciones que “contendrían el contagio y al mismo tiempo limitarían el daño a la economía”, dijo Thiemo Fetzer, economista de la Universidad de Warwick (Coventry).

Los datos recopilados por los investigadores provienen de 10 de las ciudades más grandes de los Estados Unidos, incluidas Nueva York, Chicago y Filadelfia. La aplicación registró durante dos meses, marzo y abril, cómo los asistentes entraban y salían de 57.000 barrios, entraban y salían de restaurantes, iglesias, gimnasios, hoteles o concesionarios.

El caso simulado de Chicago

Los científicos han comprobado que el modelo permite registrar la red de contactos de 100 millones de personas cada hora del día y hacer predicciones precisas de infecciones. Entonces usaron esos datos para simular diferentes escenarioss, como la reapertura de algunas tiendas y concluyó que la reapertura de restaurantes al 100% significaría un aumento significativo de contagios. Sería menos arriesgado reabrir el resto de locales analizados (gimnasios, iglesias, hoteles …). Ilustran esto con el caso de Chicago: si Chicago lo hubiera hecho restaurantes reabiertos el 1 de mayo habría casi 600.000 infecciones más de los cuales hubo ese mes. Si solo se hubieran abierto los gimnasios, el número adicional de infecciones habría sido de 149.000. Si se hubieran reabierto todos los locales analizados, el número de casos adicionales habría sido de 3,3 millones.

Pero, si la capacidad de todos estos lugares se redujera al 30%, eso reduciría las infecciones adicionales a 1,1 millones, según los cálculos de este modelo matemático. Si la capacidad fuera del 20%, las nuevas infecciones se reducirían en más del 80%, a alrededor de 650.000 casos.

Los datos de movilidad también sugieren que los residentes de los vecindarios más pobres tienen un mayor riesgo de contraer la enfermedad. Indican dos motivos: son los menos capaces de teletrabajar y son los que visitan los comercios más concurridos. Comprar en un vecindario pobre es dos veces más peligroso que comprar en un área más rica, concluyen.

“El estudio destaca cómo los datos en tiempo real sobre la movilidad de la población nos permiten predecir la dinámica del contagio a niveles sin precedentes”, subrayó Neil Ferguson, epidemióloga del Imperial College de Londres.

Pero sin embargo, Christopher Dye, epidemiólogo de la Universidad de Oxford, le advierte estos modelos de movilidad deben validarse con datos reales. “Es una hipótesis que necesita ser probada. Pero es una hipótesis que vale la pena probar”, dijo.

Este estudio corrobora otros trabajos que identifican restaurantes, gimnasios, corales, residencias geriátricas como fuentes de contagio. Sin embargo, los restaurantes no siempre son puntos calientes. UNA estudio de seguimiento de contactos en Alemania concluyó que los restaurantes no son la principal fuente de contagio en ese país, explica Moritz Kraemer, investigador de la Universidad de Oxford, quien sostiene que se debe hacer más para asegurar que el modelo identifique correctamente los lugares de riesgo.

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