«Encontramos puntos afines y una cosa llevó a la otra»


CASTELLÓN

Actualizado:

Salvar

La sección segunda de la Audiencia Provincial de Castellón juzgó este lunes a un catequista acusado de abuso sexual de dos menores, uno de ellos presuntamente cometido en un piso propiedad de una parroquia de Burriana.

La fiscal solicita la responsabilidad civil subsidiaria de la parroquia y obispado de Segorbe-Castellón, pero la retiró en contra de una de las víctimas al no estar probado que los hechos del presente caso tuvieran lugar en el portal del inmueble donde encontré la casa.

La Fiscal le pregunta al imputado, que tenía 20 años al momento de los hechos, 18 años y medio de prisión por dos delitos de abuso sexual y, por un delito de exhibicionismo y provocación sexual, multa de 2.304 euros. Asimismo, solicita que los imputados, en concepto de responsabilidad civil, abonen a cada uno de los lesionados 3.000 euros por daño moral.

El fiscal argumenta en su breve conclusión que los imputados realizaron catequesis en la parroquia, aunque no a las víctimas, por lo tanto Yo tenia las llaves de un departamento propiedad de la misma y, por tanto, del Obispado, donde se guardaban los objetos de carácter religioso.

Según la fiscalía, el acusado se conoció a través de un amigo en común. un menor de 15 años, consciente de esta circunstancia, y mantuvo tres relaciones sexuales completas con él en los meses de mayo, junio y septiembre de 2015 en el piso parroquial. Con la misma intención se reunió en septiembre de 2015 con otro menor de 14 años, con quien también mantuvo relaciones en un portal.

No contempló si era menor

Durante su declaración, el imputado reconoció que con uno de los menores, que empezó siendo su amigo, argumentó sexo tres veces en el suelo de la parroquia. Indicó que aunque sabía que era más pequeño de lo que era, no tenía un conocimiento exacto de su edad y que en ese momento no consideró si era más joven. “Compartimos amistad y tuvimos conversaciones sobre sexualidad, encontramos puntos similares y una cosa llevó a la otra”, dijo el acusado.

Este joven, entonces menor de edad, explicó la relación entre él y los imputados en el juicio se enviaron fotos íntimas y luego tuvieron sexo en el piso parroquial, aunque él dijo que tal vez no se dio cuenta porque era pequeño y se dejó “llevar”. “Lo que no quiero es que le vuelva a pasar a alguien que alguien pueda tratar de manipular o convencerlo de ello, porque yo no lo habría hecho si no me hubieran pinchado”, agregó.

Sin embargo, indicó que en el momento de los hechos no pensó que lo estuvieran engañando o que lo estuvieran abusando, pero claro que sí. El daño, como se señaló, se produjo cuando presentó la denuncia e empezaron a insultarlo en la ciudad.

La otra víctima, de 14 años al momento de los hechos, indicó en su declaración que, luego de reunirse con los imputados, habían acudido a un portal y que no tenía conocimiento de lo que estaba por suceder y que, entonces, prestó cuidado con lo que le decía la gente. Este joven relató que se sintió incómodo cuando empezaron a tener relaciones sexuales, aunque continuaron, y así sucesivamente. No supe como salir de la situacion.

La mujer que interpuso la denuncia, madre de un conocido del imputado, indicó que, luego de ver una conversación de WhatsApp entre su hijo y el imputado, quiso saber si había habido algún abuso. Así que indicó que se hizo pasar por su hijo y le escribió al acusado, conversación de la que dedujo que podría haber otras víctimas menores, de las que le hizo denunciar.

Diferentes personalidades legales

El párroco de la iglesia destacó que los imputados nunca realizaron catequesis a los heridos, mientras que el representante del Obispado destacó que la parroquia y el Obispado tienen personalidades jurídicas distintas y que tuvieron las primeras noticias de los hechos en 2019.

Por su parte, los psicólogos que analizaron a los imputados y a las víctimas señalaron que los dos menores estaban en su grado de madurez en relación con su edad, incluso si uno de ellos lo presentó un poco por debajo del promedio. En cuanto al imputado, indicaron que su edad de madurez estaba por debajo de su edad biológica y que no parecía haber manipulado a menores.

Los profesionales concluyeron que el imputado no tenía intención de tener relaciones con menores como menores y que las relaciones se realizaron con el consentimiento de las víctimas, “Sin limitaciones ni engaños”.

En su informe, el fiscal destacó que los imputados sabían “perfectamente” que las víctimas eran menores de 16 años, mientras que la defensa del imputado exigió su absolución y destacó que los hechos no dejaron secuela para los menores. El juicio fue visto para sentencia.

Míralos
Comentarios

.



Fuente

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *