7 ilusiones ópticas que demuestran cómo nos engaña el cerebro


La realidad es una, pero no siempre la percibimos como es. Hay factores que llevan a nuestro cerebro a interpretar imágenes distorsionadas, erróneas, paradójicas e incluso inexistentes, y estos factores son muy variados: desde la capacidad de “rellenar” los huecos entre rasgos con objetos aprendidos hasta la incapacidad de nuestro cerebro para asimilar imágenes contradictorias. apareciendo al mismo tiempo. Cuando entra en juego alguno de estos factores, aparecen las llamadas ilusiones ópticas. Hemos elegido 5 con sus nombres que nos llevan a la conclusión de que la frase “ver para creer” no siempre es cierta.

1.- La ilusión de Zöllner

Se llama así porque fue el astrofísico alemán Johann Karl Friedrich Zöllner quien descubrió que las diferentes líneas paralelas dejan de parecer iguales cuando se cruzan con líneas diagonales más pequeñas que tienen diferentes direcciones. Simple, pero muy engañoso.

2.- Efecto dulce de maíz

Si nos preguntas cuáles son los colores de esta figura, todos diríamos que la mitad superior es gris oscuro y la mitad inferior es gris claro; Sin embargo, si tapamos con un dedo la línea blanca que divide estas dos mitades, veremos que ambas son del mismo color. No es magia, sino engaño a nuestro cerebro.

3.- Cuadrícula de Lingelbach

Puntos negros que aparecen y desaparecen en las intersecciones de esta cuadrícula que en realidad no existen. Lo cierto es que no existe una explicación definitiva para este fenómeno, pero todo parece indicar que las causas son las células simples de tipo S1 que tenemos en la corteza visual y que tienden a captar los colores oscuros con mayor intensidad, por lo que cuando hay, como en este caso, un campo visual más pequeño de un color más claro, reaccionan transfiriendo ese tono oscuro al claro por una fracción de segundo.

4.- La ilusión de Ebbinghaus

Aunque el círculo rojo en la figura de la izquierda parece más grande que el de la derecha, ambos tienen el mismo tamaño, sin embargo nuestro sistema visual establece el tamaño de un elemento en relación al tamaño de los elementos que lo rodean, de modo que si bien son idénticos los percibimos como si la medida de su diámetro fuera completamente diferente.

5.- Triángulos inexistentes

Este fenómeno tiene que ver con la capacidad de nuestra mente para rellenar espacios vacíos con figuras conocidas, por eso en esta imagen vemos triángulos perfectos donde en realidad no hay ninguno.

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