Bartomeu deja al Barça con la soga al cuello | Deportes


Carles Tusquets presidirá la Comisión de Gestión de Barcelona.
Carles Tusquets presidirá el Comité de Dirección de Barcelona.Toni Albir / EFE

La decisión de la Generalitat de no aceptar el aplazamiento del voto de censura contra la directiva de FC Barcelona Sirvió de coartada para que el presidente Josep Maria Bartomeu y su consejo dimitieran en bloque y evitaran un referéndum que les entró el pánico tras ser firmado por 19.532 miembros. Bartomeu torpedeó el proceso desde el día en que se autenticaron las firmas, el 9 de octubre, argumentando que pretendía cerrar las cuentas con más tiempo y menos limitaciones que el comité de gestión que se conformará hoy con ocho miembros de la comisión económica y disciplinaria de la club y cuyo presidente será el economista Carles Tusquets (Barcelona, ​​1951). Ser presidente de la comisión económica significa, por tanto, que Tusquets también debe conocer las cuentas de Barcelona.

Hacia Bartomeu Preocupado por el vacío de poder que podría generar su salida y la dificultad que tendrá que afrontar el técnico a corto plazo -tiene un máximo de tres meses- y tomar una serie de decisiones deportivas y económicas “urgentes y de calidad”. en palabras del presidente del Barça. El reto es cerrar un acuerdo en la mesa de negociaciones para ajustar la retribución de la plantilla y los trabajadores del club antes del 5 de noviembre ”, una medida que, de no aplicarse, puede tener consecuencias muy graves para el futuro inmediato del club. ”, En palabras de Bartomeu.

Reducir 190 millones. El consejo de Bartomeu fue víctima de honores, lo que le llevó a presentar un presupuesto de 1.047 millones para la temporada 2019-2020, la más alta de una entidad deportiva, a los 828 millones esperados para el ejercicio 2020-2021 -el beneficio registrado sería de un millón e incluye la presencia del público en el estadio a partir de febrero de 2021-. Las pérdidas del año pasado ascendieron a 97 millones y se estima que la deuda podría superar los 800 millones. Cifras que, en cualquier caso, piden de inmediato una rebaja en el sueldo de 190 millones si tenemos en cuenta los datos que ha estado manejando Bartomeu últimamente.

Las dudas de Messi. El club ha gastado 1.092,35 millones en traspasos desde 2015 y no ha podido compensar las salidas de Neymar, Xavi e Iniesta. Bartomeu se equivocó al intentar cambiar pieza a pieza sin prestar atención a la cultura futbolística del Barça, convirtiendo al presidente en un esclavo del ecosistema del vestuario (el mejor pagado de Europa: 392 millones). Pese a la renovación de Piqué, Ter Stegen, De Jong y Lenglet, cuyos sueldos se redujeron a cambio de ampliar contratos para aliviar los números de la entidad, no despejaron las dudas de Messi. El argentino, detenido en contra de su voluntad por el expresidente el pasado verano, ha podido negociar su futuro a partir de enero, cuando seguramente se celebrarán las elecciones presidenciales. El 10 puede ser una baza para cualquier candidato si decide quedarse en el Camp Nou. Aunque Messi tuvo un problema con Bartomeu, cuando el jugador era el gran icono del mandato del presidente, hoy parece más dispuesto a irse que a quedarse.

El Barçagate. Los Mossos mantienen abiertas las investigaciones sobre el contrato que firmó el Barcelona con I3 Ventures para monitorear las redes sociales y difamar a oponentes y críticos cuestionando a jugadores como Messi y Piqué. La dimisión de seis directivos y la acusación de posible corrupción, expresada en la frase “quizás alguien ha entrado en el palco”, estremeció al Camp Nou. Tampoco se cerró el expediente de Neymar después de que el club ya había sido condenado por fraude fiscal y quedaran exonerados Bartomeu y el expresidente Sandro Rosell, una de las manchas que muchos socios no perdonan a los ex dirigentes azulgranas. La fuga del brasileño al PSG supuso un cambio drástico en las relaciones del Barça con Qatar, patrocinador del club en 2010, enemigo desde que el club parisino fichó a Neymar. La acusación ha sido una constante de los dos últimos colegios, alcaldes por naturaleza desde la acción de responsabilidad emprendida contra Joan Laporta, el expresidente que seguramente se volverá a proponer en el 20.

Las elecciones. “El entrenador no tiene ninguna garantía de que pueda convocar elecciones a corto plazo”, advirtió Bartomeu, a quien sus oponentes han aceptado ver como una espina para la acción y la solución de los problemas del Barça. Las elecciones deben ser convocadas en un plazo máximo de 90 días a partir de hoy, de modo que seguramente se celebren en enero, un mes antes de las autonómicas previstas para el 14 de febrero. Aunque ambos están condicionados por la evolución de la pandemia, el presidente del Barça se dará a conocer antes que el de la Generalitat. Las relaciones de Bartomeu con el gobierno han sido especialmente tensas desde el 1 de octubre de 2017, cuando el equipo azulgrana jugó a puerta cerrada contra Las Palmas. El presidente no obtuvo la complicidad de los Mossos ni del gobierno que Javier Tebas, presidente de LaLiga, le pidiera que suspendiera la reunión ante las acusaciones policiales que se produjeron ese día en Cataluña. Los separatistas desconfiaban de Bartomeu en la misma medida en que lo describían como un nacionalista de Madrid.

Víctor Font, durante la presentación de su proyecto para presidir el FC Barcelona, ​​el 21 de junio de 2019. En vídeo, el candidato analiza la crisis institucional del club.MARTA PÉREZ | EFE (VIDEO: ATLAS)

El expresidente señaló a la Generalitat en su despedida del Barça. Tuvo una salida forzada, como Josep Lluís Núñez, Joan Gaspart y Sandro Rosell, mientras que Joan Laporta pasó una moción de censura antes de quedarse sin cargo en 2010. “Me insultaron y amenazaron”, denunció Bartomeu, que en el Su mandato buscaba reorientar las relaciones con la familia Cruyff, punto de discordia desde la presidencia de Rosell, y acabó anunciando proyectos que suenan a música celestial como la Superliga, el Barça Corporativo y la financiación del Espai Barça. . El problema es que nadie le ha tomado en serio desde que empezó a tocar las llaves en enero con la salida de Valverde.



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