Aborto bajo presión de una joven de 18 años acaba con sólo un año para el líder de los carioca | Galicia



El principal protagonista de la Operación Carioca, la macroinvestigación de las redes de prostitución en Lugo que comenzó a finales de 2009, el proxeneta José Manuel García Adán, ha aceptado un año de prisión por haberla abandonado una joven de 18 años que trabajaba como prostituta. en Queen, el epicentro de la trama. Según la fiscalía, así lo hizo el jefe de los cariocas, valiéndose de su superioridad y el desamparo de la víctima, una mujer de origen colombiano sin familia en España. La parte lesionada falleció el año pasado con tan solo 29 años y luego de esperar tanto tiempo no vio el caso en los tribunales.

Ante la fatal ausencia del testigo clave, el juicio finalmente se redujo al mínimo. Después de más de una semana de negociaciones, las partes llegaron a un acuerdo muy favorable para el acusado. Un acuerdo muy alejado del castigo exigido por el fiscal por esta pieza, número 2 y de hecho la primera en llegar dentro del Marco Carioca (de los cincuenta que acudieron a formar el expediente encargado por la jueza Pilar de Lara). Un empresario lucense, quien era el presunto padre del bebé que la joven tuvo que abortar mientras intentaba dar a luz, también fue imputado hasta el último tramo. Básicamente, la fiscal exigió tanto a Adán como al médico Carlos Jesús Abuín y al empresario cuatro años y medio, pero la Audiencia Provincial de Lugo liberó a este último de la carga y hoy solo se sentaron en la sala como acusados ​​de los proxenetas y los trabajadores de la salud que practicaron el aborto. Tiene.

Este último ha reducido su pena de prisión a tan solo tres meses, que solo cumplirá con multa: a razón de seis euros diarios (un total de 540 euros) y la misma cantidad de meses en los que no puede ejercer como médico, lo que ya ha ocurrido. No supone una perturbación absoluta para él, ya que hace tiempo que se jubila de su puesto de salud pública. De acuerdo con las instrucciones, el aborto se realizó sin anestesia y en una clínica sin personal de enfermería y sin licencia. Además, según la acusación, a la víctima no se le entregó una declaración de consentimiento para firmar.

Los hechos ante la Audiencia Provincial datan de la primavera de 2009, cuando la joven de 18 años estaba, según el sumario, embarazada de la clienta y fue exonerada por el juzgado de Lugo en diciembre de 2018. Luego informa al dueño de la Reina a través de un oficial de policía local y Adán la “insta” a renunciar, amenazando con “perder” su trabajo. El proxeneta encomienda la tarea a un conocido médico que finalmente practica un aborto por aspiración endouterina a la niña en su clínica privada de la calle Juan Montes de Lugo, para lo que “no tenía permiso”.

La víctima, llamada Angie Palencia, murió de un tumor cerebral el año pasado y fue su madre, una mujer que vive en Suiza, quien quiso continuar con el procesamiento privado en su nombre. El abogado que siempre representó a la niña, Francisco Torrijos, destacó hoy al finalizar la audiencia que, a pesar de la reducción de las penas con las que finalmente serán sancionadas, “ambos serán condenados por el delito de aborto”. “Tanto la familia como yo estamos felices”, dijo. Es un delito de aborto y ambos serán condenados por este aborto absolutamente consensuado. “De la lectura de los hechos probados se desprende que la intención de mi representante era tener el hijo”, ha establecido.

Sin embargo, la abogada del médico, Iliana de la Cal, dijo que no estaba tan claro que no se aprobara el aborto de la quinta semana. “Fue condenado en virtud del artículo 145bis”, explicó, “lo que significa que un aborto se realiza con el consentimiento de la víctima y la pena en cuestión es simplemente una multa”. “Eso es lo que dice el Código Penal cuando está ejerciendo en un establecimiento sin licencia administrativa”, recalcó.

El abogado no ha renunciado a quejarse: “Llevamos 10 años realizando este trámite con la jueza Pilar de Lara. Y este caballero [por su defendido] fue privado de libertad quien se encontraba en prisión en Bonxe y fue acusado de un delito de aborto porque el juez de instrucción consideró que esto era inconsistente. “Al final se reveló que mi cliente desconocía las posibles presiones que esto podría tener sobre García Adán”, presumió. Pese a estas declaraciones del letrado, García Adán y el ginecólogo tienen que indemnizar a la madre de la víctima en cuatro mil euros, mil el primero y tres mil al médico, después de que el abogado de Adán consiguiera a última hora rebajar la cantidad a 500 euros por su parte.

García Adán, quien se encuentra cumpliendo una condena de 21 años en la cárcel de Mansilla de las Mulas (León) por maltratar y violar a su exmujer, se ha limitado a decirle a la prensa que se encuentra “bien”. “Todo bien”, respondió cuando se paró frente a la entrada del patio. El año de prisión se suma así a la condena por violencia de género, aunque el jefe de la conspiración carioca sigue esperando que el banco investigue otros motivos de investigación que no han sido suspendidos.



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