Lleida y siete municipios más del Segrià vuelven a Fase 0

La Generalitat de Cataluña endurece el confinamiento en la comarca del Segrià, en Lleida. El Govern ordena quedarse en casa a los habitantes de la capital, Lleida, y otros siete municipios, que en total suman unos 160.000 habitantes. Los contagios en esta zona no remiten. En las últimas 24 horas se ha registrado 190 casos nuevos. En estas ocho localidades se prohíbe a partir de esta medianoche la salida y entrada, salvo los desplazamientos por motivos laborales, ha anunciado el consejero de Interior, Miquel Buch.

La consejera de Salud, Alba Vergés, ha añadido en una rueda de prensa celebrada esta tarde en Lleida, que los vecinos de estos municipios deberán “permanecer en su domicilio” excepto cuando deban desplazarse para salir a trabajar, a cuidar a menores de edad o a personas mayores, asistir a centros sanitarios o para comprar en tiendas de alimentación, entre otras excepciones.

A todos los efectos, las medidas anunciadas implican un confinamiento domiciliario en ocho municipios (Lleida, Alcarràs, Aitona, La Granja d’Escarp, Massalcoreig, Seròs, Soses y Torres de Segre, además de las entidades municipales descentralitzadas de Suchs y Raimat), pero los responsables políticos que han intervenido han repetido que no se trata de un “confinamiento total”.

De hecho, el alcalde de Lleida, Miquel Pueyo, ha señalado que estas medidas “evitan un confinamiento total”, algo que tendría “un impacto económico muy fuerte” en la zona. “Estamos en una situación grave”, ha asegurado Pueyo, y ha pedido que se garanticen los sueldos de los trabajadores que “durante 15 días” no puedan desplazarse, bien porque no puedan salir o no puedan entrar en los municipios afectados.

La nueva normativa, que estará vigente hasta que se publique otra que la sustituya, ha señalado Vergès, prohíbe las reuniones de más de 10 personas, bodas y ceremonias fúnebres, pero mantiene la actividad de casals y colonias de verano.

Miquel Buch ha explicado, a preguntas de los periodistas, que estas medidas tendrán que ser aprobadas por la autoridad judicial. Sin estado de alarma, una Administración no puede decretar la restricción al libre movimiento de los ciudadanos. “Estamos trabajando con los juzgados correspondientes para que nos den el visto bueno”, ha dicho Buch. “Y nada nos hace pensar que no nos lo den, porque ya nos lo dieron la semana pasada”, ha añadido. Esta petición a los jueces se basa en “los datos epidemiológicos y la salud de las personas”. El consejero de Interior ha explicado también que la resolución de la semana pasada, que ordenaba el confinamiento perimetral de la comarca, sigue vigente.

Establecimientos como tiendas, bares y restaurantes seguirán abiertos, ha puntualizado Vergès tras las preguntas de los medios de comunicación presentes en la rueda de prensa, ya que inicialmente no había quedado claro. “Los ciudadanos deben hacer solamente lo más imprescindible. Queremos reducir la actividad de la gente, que se pueda ir a comprar lo que sea necesario, pero sin hacer jornadas de compras”.

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